Por qué a las mujeres les gustan los hombres malos

Esta es una pregunta muy común, incluso al revés. Por qué a los hombres le gustan las mujeres malas, se preguntan ellas. Con esto último no estoy tan de acuerdo, por lo menos no al nivel que les sucede a ellas.

Exactamente no es que a las mujeres les gustan los hombres malos, y te lo voy  a explicar con una teoría que simplifica bastante este concepto: a ellas les gusta el cordero con piel de lobo.

Por generalizar y resumir hay 4 tipos de hombres, en este sentido:

  1. El lobo con piel de lobo
  2. El cordero con piel de cordero
  3. El lobo con piel de cordero
  4. El cordero con piel de lobo

Cuando hablo de piel el símil es la actitud, y lo que hay debajo de la piel es la personalidad. Imagino que ya tú solo o sola, te haces una idea de a lo que me refiero pero vamos a ver cada uno con detalle.

TIPO 1.Este tipo de hombre es el que comúnmente se conoce como “un cabrón”. Es un lobo por completo y es muuuy difícil que eso vaya a cambiar. De hecho, seguro conoces alguna historia en que la mujer se enamora de él y cree que al casarse cambiará, pero no lo hace, inclusive crees que cuando tengan hijos entonces si, ahí si, pero…tampoco…es realmente una lástima, pero no es culpa de ella, por lo menos no la parte de enamorarse. Meterme a buscar culpables es una tontería por la inexactitud de la información que te daría y la pérdida de tiempo,así que continuemos.

TIPO 2. Esta clase de hombre es el que recibe calificativos por parte de la mujer que le encanta como “mi amigo”, “mi hermano”…un horror. Por favor esas palabras no pueden ir dirigidas jamás a un hombre aunque sean ciertas. Pero bueno, en ocasiones este tipo de hombre consigue tener pareja pero…al final se aburren de él porque es un como un osito de peluche que dice “si” a todo lo que ella diga.

TIPO 3. Este es el más peligroso, porque aparenta ser muy bueno, muy tranquilo, suele dar con mujeres también así como muy buenas e inocentes y luego por detrás o a veces por delante son…pues eso…un desastre.

TIPO 4. Y por último tenemos al bueno, al que todas quieren, al hombre ideal, a ese hombre que tiene esa actitud de lobo, seguro de sí mismo, que sabe lo que quiere, que se hace valer, que aulla por las noches mientras su manada duerme porque los protege y los cuida, porque es un lobo pero su niña, su amor es la reina de su castillo y su corazón.
Hasta aquí imagino que estamos de acuerdo, y que se te han ido viniendo a la mente más de una persona. Genial, sigamos.

Una cosa que me ha hecho siempre mucha gracia es cuando una mujer dice: “es que todos sois unos cabrones”, respuesta fácil sencilla, a la que no puede rebatir y con la que se acabó la conversación: “¿te has planteado que quizás ese es el tipo de hombre que te gusta y por lo tanto el único que conoces?” No se lo digo molesto ni mucho menos, sino como un comentario sin ánimo de nada. La reacción suele ser un cambio de cara radical, un par de segundos de silencio y luego normalmente te dará la razón.

A nadie le gusta que “lo traten mal”, por lo que la parte que “engancha” tanto a hombres como a mujeres, no es la parte en la que desde fuera uno piensa “no entiendo como tolera que le haga eso”. No, que te quede claro, no, por si acaso otra vez: NO, no es esa parte la que hace que ellas o ellos se vuelvan locos por la persona, pues a nadie le gusta que le hagan ese tipo de cosas. Para entender bien, lo que de verdad hace que tanto hombres como mujeres nos volvamos locos por esa persona es lo que se conoce como refuerzo intermitente o refuerzo Skinner, el cual viene explicado con detalle en las 50 páginas que te regalo por suscribirte a este blog, concretamente en el apartado que se llama “vuélvela adicta a tu compañía”.

En definitiva lo que yo quiero es ayudar a corderos con piel de corderos a que esa piel cambie por la de un lobo, ese es mi principal objetivo. Y estoy seguro de que las mujeres estarían muy contentas de que el mundo estuviera lleno del tipo de hombre 4. E insisto, no se trata de cambiar la personalidad, se trata de actitud.

Ya lo he dicho y lo seguiré diciendo, cada uno tiene una actitud diferente dependiendo de si está con su familia, con sus amigos, con su jefe o con la mujer que le gusta, yo simplemente enseño a tener la actitud “correcta” o “atractiva”, como prefieras llamarlo, con la mujer que te gusta.

Por último, como siempre, tómate un momento para pensar en alguien a quien le pueda interesar esto y compártelo con él, a ti te suponen 3 segundos y a esa persona le puede hacer un mundo…

 

 

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